Junta de Castilla y León
 
Viernes, 19 de marzo de 2010
  Últimas publicaciones
domingo 7 de marzo de 2010 , 22:25 hs

Queridos todos: Me voy. Volveré cuando sepáis dónde están guardadas las bolas de naftalina, cuando nuestra casa ya no tenga secretos para ninguno de vosotros, cuando seáis capaces de descifrar los códigos de los botones de la lavadora, cuando logréis reprimir el impulso de llamarme a gritos si se acaba la pasta de dientes o el papel higiénico. Volveré cuando estéis dispuestos a llevar conmigo la corona de reina de la casa. Cuando no me necesitéis más que para compartir.

Ya sé que me echaréis de menos, estoy segura. También yo a vosotros, pero sólo desapareciendo podré rellenar los huecos que vuestro cariño me produce... Sólo podré estar segura de que verdaderamente me queréis cuando no tengáis necesidad de mí para comer o para vestiros o para lavaros o para encontrar las tijeras. Ya no quiero ser la reina de la casa, estoy harta, me he cansado de tan gran responsabilidad y he caído en la cuenta de que si sigo jugando el papel de madre súper no lograré inculcaros más que una mentalidad de súbditos. Y yo os quiero libres y moderadamente suficientes y autónomos.

Ya sé que vuestro comportamiento conmigo no es más que un dejarse llevar por mi rutina; también por eso quiero poner tierra por medio. Si me quedo, seguiré poniéndoos todo al alcance de la mano, jugando mi papel de omnipresente para que me queráis más.

Sí, para que me queráis más. Me he dado cuanta de que todo lo que hago es para que me queráis más, y eso me parece tan peligroso para vosotros como para mí. Es una trampa para todos.

Palabra de honor que no me voy por cansancio, aunque sea una lata dormirse todas las noches pensando en la comida del día siguiente y hacer la compra a salto de mata cuando vienes del trabajo y, a la larga, pesa mucho la manía de ver siempre un velo de polvo en los muebles cuando me siento un rato en el sofá, y la perenne atracción hacia la bayeta y la cera. Pero no es sólo por eso. No. Tampoco me voy porque esté harta de poner la lavadora mientras me desabrocho el abrigo ni porque quiera estar más libre para hacer carrera en mi trabajo. No. Hace ya mucho tiempo que tuve que elegir una perpetua interinidad en mi profesión porque no podía compatibilizar una mayor dedicación mental al trabajo profesional con la lista de la compra. Me voy para enseñaros a compartir, pero sobre todo me voy para ver si aprendo a delegar.

Porque si lo consigo, no volveré nunca más a sentirme culpable cuando no saquéis notas brillantes o cuando se quemen las lentejas o cuando alguno no tenga camisa planchada que ponerse.

La culpa de que sea imprescindible en casa es sólo mía, así que desapareciendo yo por unos días, os daréis cuenta vosotros de que la monarquía doméstica es fácilmente derrocable y quizá yo pueda aprender la humildad necesaria para ser, cuando vuelva, una más entre la plebe.

Cuando encontréis la naftalina no dejéis de avisarme. Seguro que para entonces yo también habré aprendido a no ser tan excesivamente buena. Puede ser que ese día no nos queramos más, pero seguro que nos querremos mejor. Besos. Mamá.

C. de Santos - Ser Humano
Escrito por: Administrador Plataforma | Comunidad | Comentarios (0)
martes 2 de febrero de 2010 , 14:09 hs

Esteban (1.º CT), Álvaro (1.º CT) y compañía actuando este verano en San Pedro de Ceque.
Escrito por: Administrador Plataforma | Comunidad | Comentarios (0)
martes 2 de febrero de 2010 , 14:04 hs


Cuenta la leyenda que, en cierta ocasión, una mujer mayor, que vivía sola en un barrio un tanto alejado del pueblo, tenía un portal al lado de su casa lleno de fajos de leña. Una mañana, cuando salió a por un fajo a su portal y notó que le faltaba leña. Esa noche esperó mirando por la ventana para saber quién le robaba, pero su vista sólo alcanzó a ver una sombra que corría y se escondía entre la maleza. Noche tras noche esperó al misterioso ladrón y no logró saber quién era, hasta que, una noche, después de ver la sombra que corría, vio a un hombre caminando cerca de su casa, salió y le preguntó:

-¿Acaso es usted el que viene todas las noches a robar mi leña?

A lo que el señor contestó:

-No señora.

Y ella volvió a preguntar:

-Y entonces, ¿quién?

Y él contestó asombrado señalando al cielo

-¡La luna!

Y desde ese día la luna tiene una mancha con la forma de un hombre robando leña.

 

Leyenda recogida por Sandra Felipe González (4.º B) en Santa Eulalia del Río Negro

Fuente: Máximo Felipe Ferrero

Escrito por: Administrador Plataforma | Leyendas | Comentarios (0)
martes 2 de febrero de 2010 , 13:51 hs

Sandra Felipe González

Existen distintos tipos de profesores:

1.º TIPO: El profesor comprensivo, el que todo lo entiende, y quiere ser como uno más de los muchachos.Dentro de este tipo existen dos más:

  • El profesor de las risas: aquel que para enseñar, utiliza chistes y gracias para que la clase sea más divertida.
  • El profesor loco: este tiene cambios de humor repentinos,de repente alegre y amable y en unos segundos triste y malhumorado. Le gusta bromear y divertirse.

 Estos tres tipos optan por pocos deberes y mucha materia para los exámenes.

2.º TIPO: El profesor serio, aquel en el que en su clase, la gente ni si quiera respira, para no molestar, el único que habla es él. Dentro de este tipo existen tres más:

  • El profesor broncas: aquel que todo lo arregla gritando y en el que en su clase las broncas son continuas, las críticas se suceden y los alumnos se cabrean al igual que él. Sus deberes son difíciles y considerables.
  • El profesor pasota: aquel que pasa de sus alumnos, se limita a hablar sabiendo que nadie le esta escuchando, su único interés es quejarse de todo y de todos.
  • El profesor tímido: aquel que intenta hablar lo menos posible, en clase, con sus alumnos y con otros profesores. Es totalmente antisocial y no está dispuesto a recibir críticas. Suele mandar ejercicios sueltos.

3.º TIPO: Los profesores de educación física. Suelen ser los más tercos, todo lo que dicen  y hacen en general está bien; dentro de este tipo hay dos más:

  • El profesor de educación física simpático: aquel que basa la inteligencia en la fuerza de sus músculos y nada más importa en su clase.
  • El profesor de educación física simpático, o que al menos intenta serlo, porque sabe que no caerá bien a los alumnos después de enseñarles el temario que tiene preparado y después de decirles que tienen que hacer pruebas físicas y escritas; en general suele ser amable con todo el mundo, su criterio es “más vale maña que fuerza”, en las pruebas escritas, y en las físicas, al revés.

Y estos son los tipos de profesores que conozco hasta el momento.

   

 

 

Escrito por: Administrador Plataforma | Curiosidades | Comentarios (0)
jueves 21 de enero de 2010 , 17:26 hs
tera2.jpg

En Calzadilla  había una posada donde hospedaban a todos los arrieros de Benavente a Sanabria. La dueña era Antonia "la Repolla". Concertaban allí bodas, bautizos, cenas... en fin, eran una familia muy querida por todo el pueblo.

Un día la hija pequeña de la casa se fue a buscar agua a la fuente pero no volvió. Todos, preocupados, la empezaron a buscar. La noticia corrió de puerta en puerta y, a la mañana siguiente, todo el pueblo intentaba encontrarla, unos por los “los Lambederos”, otros por “la Urrieta la Majada”, otros por “Cande malluelo”, otros por la dehesa y, de camino, pasaron por la ermita de Olleros “la Agabanzal” a rezar para que apareciera la niña.

Cuando se celebró la misa en el pueblo, también se pedía por ella para que apareciera. Después de que acabó la misa, la abuela y las dos hermanas fueron hacia las eras donde el monte se avistaba. Avanzaron un poco más hasta la laguna y la abuela vio a una niña que bajaba por la cuesta de los robles, se frotó los ojos con el mandil pensando que eran alucinaciones, pero no, era su nieta Gala.

Corrieron a ver cómo estaba. Le preguntaron. Ella le dijo que bien, sonriendo. Tenía la cara lavada y el vestido limpio. La familia le preguntaba quién la había peinado.  Ella le respondió que una señora muy guapa. También había un señor con la barba blanca y un perro que le defendía.

Nunca pudieron saber dónde paso las noches Gala por más que le preguntaron.

Han pasado muchos años y ya nadie recuerda a la tía Gala.

 

Leyenda recogida por José Manuel Pazos Cavero

Lugar: Calzadilla de Tera

Escrito por: Administrador Plataforma | Leyendas | Comentarios (0)
jueves 21 de enero de 2010 , 17:14 hs
Lobo.jpg

Hace muchos años se perdió un chaval del pueblo que tenía tres o cuatro años y que se llamaba Pedro. El niño se perdió un día que sus padres estaban segando. Se puso a andar hasta que se perdió en el monte. Permaneció toda la noche desaparecido.

Por la mañana apareció en el pueblo de al lado. La gente le hacía preguntas y a todas respondía Pedro. Cuando le preguntaron:
-¿Con quién estuviste por la noche?

El chaval les dijo que estuvo con un lobo que lo quería comer, pero que apareció una persona con una capa y que lo cubrió con ella para que el niño no tuviera fría y no le asustara el lobo.

Leyenda recogida por Daniel Uña (4.º B ESO)

Lugar: Tardemézar de Vidriales

Escrito por: Administrador Plataforma | Leyendas | Comentarios (0)
miércoles 9 de diciembre de 2009 , 21:04 hs

00327399.jpg

Hacia el año 1700, este pueblo no existia. Había una aldea a 3 km de aquí que se llamaba Aguilarín. Estaba situado en un alto y, para hacer la labranza y uso del agua, tenían que bajar el barranco. Donde está ahora el pueblo, había una fuente con grandes pozas que detenian el agua. Cuando venían a labrar las tierras con el agua de la fuente se sentían a gusto por la comodidad.

Al cabo de unos años, hubo un desacuerdo y enfrentamientos entre los vecinos de la aldea y decidieron separarse. Unos se fueron al actual Navianos y el resto vinieron para Aguilar, que así se llamaron las nuevas aldeas que, poco a poco, fueron creciendo hasta ser lo que son hoy en día.

Leyenda recogida por Gonzalo Martínez Juárez

Pueblo: Aguilar de Tera

Escrito por: Administrador Plataforma | Leyendas | Comentarios (0)
miércoles 9 de diciembre de 2009 , 20:57 hs
unaquintana.JPG
La Almena, meseta de monte situada entre Cubo y Uña, fue objeto de conflicto entre los dos pueblos durante varios años.

Un buen día de noviembre de 1943 varios vecinos de Cubo cercaron amenazadores a dos o tres vecinos de Uña, que cortaban leña en dicho monte. Viendo el giro que tomaba la reyerta y la inferioridad numérica, Jacinto, un chaval que tendría en ese momento 15 años, vino corriendo hasta el pueblo, como el soldado de Maratón, subió al campanario, tocó a lumbres (repique de campanas, típico, de toque a fuego, que se oía en caso de incendio o de alarma gravísima y a cuyo oído, todo el mundo se movilizaba con una rapidez extrema) y todo el pueblo salió, armado de viendas, palos, machaos, etc., hasta la Almena.

Hubiera podido producirse un verdadero desastre sin la intervención enérgica del guarda-montes de la época, Francisco Gito que, armado de su escopeta, calmó los ánimos de ambos bandos. Los vecinos de Cubo, viendo llegar la multitud, huyeron a carrera hasta el pueblo, abandonando carros y yuntas. José otro vecino fue interpelado por la guardia civil, afortunadamente sin consecuencias graves, a parte unas horas de detención. Más tarde, Gregorio el Acribador, de Arrabalde, que iba de casa en casa a limpiar la linaza con sus Cribas, tamices circulares de cuero sostenidos por un arco de madera fina, y que era un verdadero juglar (los niños íbamos a escuchar sus coplas, famosas y siempre pertinentes,) cantaba un verdadero romance sobre este incidente : "El alcalde de los Mixtos el concejo reunió. Estaba Francisco Jito, que es hombre de gran valor.  Ti Aurelio dice : «Yo ya no vuelvo, la culpa la tuvo José el Trigaleiro»", son algunas palabras de sus magníficas coplas.

A raíz de este incidente, que pudo ser gravísimo pero que se arregló después de un largo y costoso pleito, D. Juan, el maestro de la época, hizo confeccionar por los niños de la escuela el periódico MURAL (una gran página enviada regularmente por la Delegación Provincial del Frente de Juventudes en blanco y que los alumnos debían completar), con artículos referentes al ABRAZO de la ALMENA. Después de un largo tiempo de pleitos entre los dos pueblos, el Gobernador Provincial se desplazó in situ para sellar el acuerdo de reparto y la fijación de limites entre Cubo y Uña. Parodiando "El Abrazo de Vergara", D. Juan tuvo la excelente idea de hacer realizar este periódico con dibujos y artículos verdaderamente originales y con mucho humor, tratando de reproducir los personajes lo más semejantes posible a los alcaldes y Gobernador.

Leyenda recogida por Mario Gullón
Pueblo: Uña de Quintana
Escrito por: Administrador Plataforma | Leyendas | Comentarios (0)
martes 1 de diciembre de 2009 , 13:55 hs

lago_sanabria.jpg

Cuenta la tradición sanabresa que el lugar que hoy está ocupado por el lago fue, hace mucho tiempo, un valle donde se asentaba un próspero pueblo de campesinos, llamado Valverde de Lucerna.

Hasta allí llegó una noche oscura y fría un peregrino hambriento y cansado. Comenzó a llamar a todas las puertas solicitando cobijo, un poco de pan y un rincón junto al fuego donde dormir.

Los habitantes de Valverde de Lucerna Iban negándole uno a uno hospitalidad y cobijo, asustados de poner en peligro sus bienes o contaminándose por la pobreza del mendigo. Así fue sucediendo casa por casa, hasta que e peregrino llegó a una humilde casa en las afueras habitada por una pobre familia de panaderos. Le abrieron su casa, ofreciéndole cobijo y pan recién cocido. El peregrino les agradeció enormemente su gran gesto de hospitalidad y compasión y les confesó que no era ningún mendigo, si no Jesucristo en persona, que había llegado hasta Valverde para probar la compasión de sus ricos habitantes. Tal había sido la decepción al comprobar el enorme egoísmo que habitaba en sus corazones que había decidido castigarles. Advirtió a los miembros de la familia compasiva que huyeran, porque serían los únicos que se salvarían del desastre que él mismo provocaría.

Los panaderos huyeron con todas sus pertenecías y desde lo lejos pudieron divisar cómo surgía del fondo de la tierra un terrible torbellino de agua y cómo engrosó milagrosamente el agua de los ríos, hasta convertir el valle en un lago que dejó hundido bajo sus aguas el pueblo entero de Valverde de Lucerna.

Dicen los habitantes actuales de allí que en la noche de San Juan, cuando todo está en silencio, puede escucharse emergiendo del fondo de las aguas el sonido de las campanas de la iglesia del pueblo hundido, que recuerdan con aquel sonido el pecado que lo hizo desaparecer.

Leyenda recogida por: Iván Vara y José Francisco Sastre

Pueblo: San Juanico el Nuevo

Escrito por: Administrador Plataforma | Leyendas | Comentarios (0)
sábado 28 de noviembre de 2009 , 12:00 hs
Escrito por: Administrador Plataforma | Curiosidades | Comentarios (0)
sábado 28 de noviembre de 2009 , 11:52 hs
hojas.bmp

Cuenta la leyenda de un pueblo zamorano que existían unas hojas mágicas. Todo aquel que las comiera tendría la vida eterna. Pero no era nada facil hacerse con ellas, ya que sólo crecían cada cierto tiempo y en una cueva muy oscura y con mucha humedad custodiada por un dragón.


Un día, cuando las hojas ya habían crecido, un joven decidió ir a por las hojas de la vida eterna, arriesgando en este intento la suya. No se lo dijo ni a sus amigos ni a sus padres para que no se interpusieran en su camino.


La cueva estaba en la ladera alta de una montaña, lejos del pueblo. Tuvo que atravesar un bosque, enfrentándose a unos lobos hambrientos, cruzar un río, ingeniando un puente para poder lograrlo y escalar la montaña hasta llegar a la cueva.


Allí tuvo que enfrentarse al dragon, que no estba dispuesto a que el joven se llevara las hojas. Hasta ahora nadie había conseguido vencerle y no iba a permitir que este lo lograse.


Pero tras una larga e intensa lucha pudo matra al dragón y comerse las hojas de la vida eterna.



Leyenda recogida por: Carlos Burgo Ferrero
Lugar: Santa Croya de Tera

Escrito por: Administrador Plataforma | Leyendas | Comentarios (0)
sábado 28 de noviembre de 2009 , 11:44 hs
tera.jpg

Volvemos con la idea de continuar añadiendo contenidos a nuestro blog con el fin de, tal vez, crear este año un nuevo número de nuestra revista enTÉRAte. Seguiremos incluyendo relatos, como el de octubre (Kike y el fútbol, de Patricia Ganado) y comenzamos también un ciclo de leyendas locales, del mismo modo que hicimos el año pasado con los artículos sobre los pueblos de la zona y que, todavía, se pueden leer en su mayoría en el antiguo blog del centro alojado en blogger.

En fin, nuevo curso, nuevos proyectos y a seguir adelante (que no es gerundio pero como si lo fuera).

Escrito por: Administrador Plataforma | Comunidad | Comentarios (0)
viernes 9 de octubre de 2009 , 11:11 hs

futbol.jpgPatricia Ganado, 1.º C ESO, curso 2009-2010

Había una vez un chico llamado Kike al que le encantaba jugar al fútbol. Era alto, fuerte, también era el mejor jugando al fútbol en el colegio; también era muy listo, y después de clase sólo se le podía encontrar en el campo de fútbol dando toques y entrenando. Con él siempre estaba su entrenador y mejor amigo Nachete. Nachete era la caña, siempre animaba las cosas aunque no se pudiera animar más. Él también era alto pero más fuerte. Tenía todo tipo de amigos. Era muy listo.

  

Un día llegó una niña nueva. Ella empezó muy bien el instituto y se llamaba Lola. Era más lista y jugaba mejor al fútbol que Kike. Él no lo soportó y eso le afectó mucho en los estudios y en el fútbol. La razón de que le afectara era que si sacaba malas notas no le dejarían jugar al fútbol porque ese el pacto que Kike les había prometido a sus padres. Tenía que sacar más de un siete.

  

Kike estaba acostumbrado a dar toques todos los días y como dejó de hacerlo, el pie derecho se le enfrió y se le durmió el tendón.

  

Pasó un mes y medio. En ese mes Kike les demostró a sus padres que podía sacar buenas notas. Así por fin pudo jugar al fútbol. El único inconveniente era que, al dormirse su tendón, se le olvidó dar toques y patadas con el balón. Su amigo Nachete le ayudó. Así, cogió práctica.

  

Kike pensó que esto no iba a quedar así, así que pensó un buen rato hasta que se le ocurrió una idea. Un buen partido amistoso. Se lo comentó a Nachete y él estuvo de acuerdo. Fueron a decírselo a Lola y ella estuvo encantada.

           

Kike formó su equipo y estaba compuesto por: tres delanteros, Amapola, Kike y Óscar; tres medios, Bea, Tomasen y Juan Carlos; una portera, Natalia, y cuatro defensas, Vero, Yoly, Hernán y Juanjo. No nos olvidemos         de nuestro entrenador, Nachete.

           

El gran día sería el cinco de julio a las siete y media de la tarde. El partido sería retransmitido por los deportes del telediario. Ukelele vs Mesopotamia (a Lola le gustaba la historia antigua).

           

Llegó el gran día y todos estaban muy entrenados. El árbitro se llamaba Jiménez y dio el pitido de saque. Sacó primero Ukelele. Esto estaba muy interesante. Los dos equipos eran muy buenos pero por desgracia sólo podía ganar uno o ninguno. El primero gol lo marcó el equipo de Kike. ¡Llevaban ventaja! Lo marcó Amapola. El segundo también fue de Ukelele, en el minuto 54, por Bea, de penalti. El siguiente por desgracia fue de Lola. Llegó el minuto 89 y marcó Pablo, compañero de Lola. Hubo tiempo de descuento pero no se marcó gol.

           

Quedaron empate y eso significaba que Ukelele y Mesopotamia eran igual de buenos. Lola y Kike fueron muy buenos amigos y juntaron sus equipos. Ganaron, junto con Nachete, de entrenador, las siguiente cinco temporadas porque ya se iban del instituto.

           

Y esta es la historia de cómo dos enemigos pasaron a ser muy buenos amigos.

  

                                 

 

 

 

 

 

Escrito por: Administrador Plataforma | Relatos | Comentarios (0)
miércoles 3 de junio de 2009 , 16:49 hs
Excursión a Las Médulas

Rosana Bartolomé y Almudena García

Se trata de la mayor explotación de oro del Imperio Romano. Estuvo en funcionamiento durante dos siglos aproximadamente, en torno a los años 30/40 d.C. y finales del s. II.

Este paisaje es el resultado de un tipo de explotación minera denominado ruina montium, o derrumbe de los montes.

La visita duró unas dos horas y durante el recorrido pudimos aden-trarnos en la Cuevona y en alguna de sus galerías.

Finalmente llegamos al mirador de Orellán y desde allí contemplamos la maravillosa panorámica que podéis observar al inicio de este artículo.

Os dejamos aquí algunas otras de las fotografías que hicimos de este paraje. Esperamos que os gusten.

 

PICA EN LA IMAGEN SUPERIOR PARA VER LAS FOTOS

Escrito por: Administrador Plataforma | Visitas y actividades | Comentarios (0)
 
Valid XHTML! Valid CSS! Valid WAI A! Valid RSS! Aviso de responsabilidad
Tecnología e-ducativa